Los precios de los medicamentos volvieron a correr por arriba de la inflación en septiembre. Mientras el IPC marcó 1,9%, los remedios subieron 2,4% y dejaron otra vez al bolsillo mirando para otro lado.
El que salió a ponerle el pecho al tema fue Marcelo Peretta, titular del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB). Cuestionó tanto la suba como la forma en que se mide el rubro, porque —según dijo— no alcanza con mirar unos pocos productos y listo.
“El porcentaje de 2,4% revelado por el INDEC podría ser mucho mayor si se midiera todos los productos exhibidos en una farmacia y no los 20 que suelen medir”, sostuvo el dirigente. En criollo: para el sector, la foto queda corta y el mostrador muestra otra película.
Los números acumulados desde junio también meten presión. Según los datos difundidos, la inflación general sumó 5,81% y los precios farmacéuticos avanzaron 7,12%, una diferencia que no es poca cosa para quien compra medicamentos todos los meses.
Peretta también apuntó contra la concentración del mercado y dijo que unos pocos laboratorios dominan la producción y la venta. Con ese escenario, la competencia queda medio atada y los precios, lejos de aflojar. Y en la farmacia, claro, nadie sale sonriendo, ¿no?

