El Gobierno decidió no tocar en septiembre los impuestos a los combustibles. La idea es que la nafta y el gasoil no sumen otro empujón al bolsillo, que ya viene bastante castigado.
La medida quedó firmada en el decreto 829/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial. Así, será el tercer mes del año sin cambios en estas cargas, como ya pasó en abril y julio.
Los impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono no funcionan como un porcentaje común. Son sumas fijas, o sea que se mueven por una lógica bastante particular y pueden quedar desfasados con los precios.
La ley dice que deberían actualizarse cada trimestre, en enero, abril, julio y octubre, según la inflación. Pero en los últimos años el Poder Ejecutivo fue pateando esos aumentos, y la cuenta quedó picando una y otra vez.
De hecho, al asumir Javier Milei, los ajustes pendientes superaban el 550%. Después intentó ponerse al día de a poco, pero todavía no completó el esquema. Y mientras tanto, el Estado sigue usando estos impuestos como una de sus cajas fuertes para cuidar el superávit, ¿viste cómo es la cosa?

