La semana viene cargada para el equipo económico de Luis Caputo. El jueves se conoce la inflación de agosto y, al día siguiente, el Tesoro sale a buscar aire con vencimientos por unos 8 billones de pesos.
Son dos números que no quedan encerrados en un Excel. Uno pega en el bolsillo de millones de jubilados y pensionados; el otro mide si el Gobierno consigue renovar deuda en pesos sin meter más presión al sistema.
El INDEC difundirá este jueves el Índice de Precios al Consumidor de agosto. El mercado espera una suba mensual de 1,7%, y también una inflación núcleo en ese mismo nivel.
Para el oficialismo, sostener la desaceleración es clave. Si el dato acompaña, el Gobierno gana un poco de oxígeno para defender su plan y para mostrar que la pelea contra los precios no se le fue de las manos.
Además, la inflación de agosto define cuánto subirán las jubilaciones que paga ANSES en octubre. O sea: no es un dato para mirar de lejos, porque termina llegando derecho al recibo de cobro.
El viernes será el turno de la licitación de títulos públicos en pesos. La Secretaría de Finanzas buscará renovar buena parte de esos vencimientos, con letras capitalizables, bonos duales y títulos atados al dólar en el menú.
El mercado va a mirar dos cosas: cuánta deuda logra colocar Economía y qué pasa con los pesos que queden dando vueltas. Si sobran, pueden empujar la actividad; si se desordenan, pueden meter ruido en tasas, dólar y precios. Semana de examen, y sin machete, ¿eh?
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