La situación no afloja y se siente en la calle: en mayo quedaron 477.463 empresas con al menos un trabajador registrado, lo que representa 16.422 negocios menos que un año atrás. Es una señal más de una caída que no da respiro.
De acuerdo con la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, ya van 27 meses seguidos de baja interanual. Además, el retroceso se aceleró desde septiembre y la caída del 3,3% de mayo fue la más fuerte de toda la serie.
Si se mira desde noviembre de 2023, el golpe es todavía más grande: desde el inicio de esta gestión nacional se perdieron 30.385 empresas del sistema, una baja del 6% en los patrones formales. Detrás de cada número hay un comercio, un taller o una fuente de laburo que se apagó.
Los rubros más afectados son los que más se sienten en los barrios. La industria perdió 2.639 empresas, el comercio bajó en 6.490 firmas, el agro dejó afuera 1.361 y la construcción retrocedió en 456.
En el mapa del país, la caída también golpeó fuerte. De las 24 provincias, solo Neuquén sumó, y apenas 13 negocios. La Rioja fue la más castigada, con una baja del 16,1%. También perdieron empresas Buenos Aires (4.786), Córdoba (2.664), CABA (1.704) y Santa Fe (1.509), que juntas concentran el 78% de las empresas del país.
La foto que deja este informe es clara: cada cierre pega en la economía cotidiana, en el laburo de la cuadra y en esos negocios chicos que sostienen la vida del barrio.

