La frase cayó como baldazo: Stellantis no descartó cerrar plantas en Argentina por el contexto que atraviesa el mercado. Lo dijo Herlander Zola, presidente de la compañía para América del Sur.
El ejecutivo habló con medios brasileños durante el lanzamiento del Jeep Avenger, el modelo más nuevo de la marca en ese país. Y aunque la advertencia fue fuerte, en el país la empresa sigue con sus fábricas en pie y en proceso de inversión.
La señal pegó de lleno acá porque Stellantis produce en El Palomar, con Peugeot y Citroën, y en Córdoba, con Fiat y RAM en Ferreyra. Además, a fin de año está previsto que arranque la producción de un nuevo motor.
Zola también apuntó contra el cambio del mercado automotor y la llegada de las marcas chinas, que vienen pisando fuerte. Dijo que las automotrices tradicionales no midieron bien ese crecimiento y que, durante la pandemia, se enfocaron más en la logística que en el desarrollo técnico.
En ese tironeo, el problema de fondo sigue siendo el mismo: competir con costos altos y poca previsibilidad. En Argentina, la carga impositiva también les complica la cancha a las terminales, así que la pregunta queda picando sola: ¿cuánto aguanta una fábrica cuando el tablero cambia todos los días?

