Uber se quiere quedar con PedidosYa en Argentina y los repartidores ya levantaron la ceja. La movida forma parte de una operación global de casi U$S 15.000 millones y, si avanza, puede dejar menos margen para laburar y negociar.
La Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios presentó una denuncia ante la Autoridad Nacional de la Competencia. El pedido es claro: que frenen la compra o, si sigue, que le pongan condiciones para que no quede todo demasiado concentrado.
La preocupación no es solo por el negocio, sino por la changa de todos los días. Si Uber absorbe a PedidosYa, los repartidores podrían quedar frente a un solo comprador de su trabajo dentro del rubro de reparto por apps, algo que el planteo define como “monopsonio” laboral.
Según el escrito, la operación todavía no está cerrada y Uber dijo que necesita autorizaciones regulatorias. La empresa proyectó completar el proceso durante el segundo semestre de 2027, mientras el expediente sigue bajo análisis en Argentina.
El sindicato también puso números sobre la mesa: en dos muestras analizadas, el pago base por kilómetro quedó entre $ 249,39 y $ 291,44. Además, las propinas llegaron a representar cerca del 20% del ingreso total, con montos de entre $ 5.600 y $ 6.500 por jornada. ¿Negocio redondo para quién, entonces?

