En septiembre, una familia tipo necesitó $1.632.505 para no quedar bajo la línea de pobreza, según el Indec. El número salió otra vez con cara de pocos amigos y dejó en claro que el bolsillo sigue haciendo equilibrio.
Ese valor corresponde a la Canasta Básica Total, que subió 1,7% en el mes. En lo que va del año, acumuló un aumento de 24,7%, y en los últimos doce meses trepó 38,7%.
La Canasta Básica Alimentaria también avanzó 1,7% y marcó el piso de la indigencia. Para un hogar de cuatro integrantes, llegó a $738.690, así que la cuenta viene pesada hasta para el changuito más humilde.
El organismo detalló que los montos cambian según cuántas personas vivan en la casa. Para no ser pobre, una persona sola necesitó $528.319; un hogar de tres integrantes, $1.299.664; y uno de cinco, $1.717.036.
En el caso de la indigencia, los valores fueron $239.058 para una persona sola, $588.083 para tres integrantes y $776.939 para cinco. Con los alimentos subiendo 2% en el mes, la pregunta queda picando: ¿cómo hace la familia para que alcance?

