Si tenés laburo pero no tenés aportes, no estás solo: sos parte del 45,2% de los ocupados que hoy trabaja sin red. Así lo marca un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que analizó el mercado laboral con datos del INDEC y el SIPA.
Más de cuatro de cada diez trabajadores no tienen aportes jubilatorios, estabilidad ni una changa con estructura. Sobre una población activa de 22,5 millones de personas, hay 5,7 millones de asalariados informales y 5,6 millones de cuentapropistas, de los cuales 3,4 millones ni factura tienen.
Del otro lado del mostrador quedan 9,6 millones de asalariados registrados: 6,6 millones en el sector privado y 3 millones en el Estado. El empleo privado protegido representa el 39% de los ocupados; el público, el 15,7%.
En dos años el panorama empeoró y bastante. Se sumaron 626.000 puestos desprotegidos, mientras se perdieron 56.000 laburos privados protegidos y 212.000 empleos públicos.
Y acá viene el dato que más pica: los 350.000 nuevos trabajadores que se sumaron al mercado desde 2024 entraron todos, sin excepción, a puestos desprotegidos. Ni uno solo con aportes.
El informe también mide un “desempleo blue”, que capta a los que buscan laburo pero apenas consiguen changas precarias. Mientras el desempleo oficial es del 7,8%, este indicador trepó al 15,5% en el primer trimestre, el más alto desde el cambio de gestión.
Los pibes de 18 a 26 años son los que más quedaron pagando. En solo dos años, la desprotección laboral en ese grupo pasó del 53% al 61,6%, con 160.000 puestos jóvenes que se esfumaron.
El comercio fue de las actividades más golpeadas para los jóvenes, con 88.525 puestos protegidos perdidos, un 43% del empleo de calidad que tenían hace dos años. En la construcción se cayeron otros 9.896 puestos, un 30% menos.
Las mujeres tampoco la están pasando bien. El empleo privado desprotegido femenino creció 14,1%, casi el doble que entre los varones, y de los 212.000 puestos públicos perdidos, 132.000 eran de mujeres.
Sumale que los salarios de salud y educación, sectores con mayoría femenina, perdieron entre 9% y 36% según la paritaria. La brecha salarial horaria entre hombres y mujeres llegó a un récord del 10%.
La facultad sigue siendo un salvavidas: entre los universitarios con título completo, la desprotección es del 18%. Entre los que no terminaron el secundario, trepa al 66%.
Y para cerrar el cuadro, los jubilados también volvieron a laburar por necesidad. La actividad entre los mayores de 66 años subió 14% en dos años, con un desempleo blue que llegó al 12,6%, todo un récord.

