La fábrica que Whirlpool levantó en Pilar y presentó como su joyita tecnológica ahora está en vidriera. La multinacional la puso a la venta después de haber mudado a Brasil la producción de lavarropas.
El complejo abrió en 2022 con una inversión de u$s52 millones, pero quedó sin actividad industrial desde noviembre del año pasado. La jugada dejó a la planta en pausa y ahora salió al mercado, a ver quién se anima con semejante paquete.
La comercialización está en manos de JLL, la firma inmobiliaria que publicó el aviso sin nombrar a Whirlpool ni poner precio. Igual, en el mercado ya dan por hecho que se trata del establecimiento de Fátima, sobre la Ruta Nacional 8.
La ficha del inmueble no es menor: tiene 30.453 metros cuadrados cubiertos y más de 120.000 metros cuadrados de tierra libre. Además, suma la posibilidad de agregar otros 50.000 metros cuadrados de construcciones, o sea que el predio no viene precisamente en versión chiquita.
La planta había sido pensada para fabricar hasta 300.000 lavarropas por año y colocar cerca del 70% afuera. Pero el plan se fue achicando, primero con menos turnos y después con el cierre total en noviembre de 2025, cuando la empresa dejó de producir en la Argentina. ¿Quién iba a decir que una fábrica tan nueva iba a terminar publicada como propiedad industrial?

