La Justicia de San Isidro cerró la investigación por la muerte de Ernestina Pais y ya dejó en claro qué pasó aquella noche del 26 de junio. La última pericia fue la que terminó de ordenar el rompecabezas.
La fiscal Carolina Asprella dio por concluido el expediente después de recibir el informe accidentológico, que era el estudio que faltaba. Con ese papel sobre la mesa, consideró que ya no había más para sumar y cerró la causa.
El peritaje descartó que el Honda City negro que manejaba Pais tuviera un desperfecto mecánico. Tampoco aparecieron indicios de participación de terceras personas, así que la hipótesis del accidente quedó como la explicación sostenida por la investigación.
La conclusión se apoyó en más de dos meses de trabajo, con cámaras de seguridad municipales, autopsia, estudios toxicológicos y pericia planimétrica. Todo fue apuntando para el mismo lado, sin dejar mucho margen para el misterio.
La autopsia determinó que la causa de muerte fue un traumatismo grave de cráneo por el fuerte impacto. También se registraron una laceración hepática y una contusión esplénica, mientras que los estudios toxicológicos dieron negativo para drogas y alcohol. Una secuencia dura, de esas que no dejan lugar para el chamuyo.
El choque ocurrió en el cruce ferroviario de Sáenz Peña y El Cano, en San Isidro. Las cámaras mostraron las barreras bajas, otro auto que pasó igual y, después, el intento de cruzar en diagonal. ¿Resultado? El tren la embistió de lleno del lado de la conductora.

