La Justicia le soltó un poco la rienda a Callejero Fino: le concedió prisión domiciliaria con monitoreo electrónico. La resolución también cambió la imputación en la causa que lo tiene detenido desde el 30 de agosto.
Ahora la acusación pasó a ser por portación ilegal de arma de guerra atenuada. La medida empezará a regir cuando quede firme y, mientras tanto, le colocarán una tobillera electrónica.
La detención se produjo cuando iba en una Volkswagen Amarok por la avenida Benavídez, en Tigre. Los efectivos lo interceptaron porque circulaba sin chapas patentes y con el parabrisas polarizado, un combo que ya levantaba sospechas.
Al revisar la camioneta, encontraron una pistola Glock calibre .40 con 12 municiones en el panel de la puerta del conductor. Después, la pericia balística determinó que el arma estaba en condiciones de ser usada y que tenía la numeración suprimida.
La defensa pidió que el caso quedara como tenencia ilegal, pero la jueza no le dio ese camino. Sí aceptó el planteo subsidiario y tuvo en cuenta que Callejero Fino dijo haber llevado el arma por miedo a presuntas amenazas de su exmánager, Mauricio Fernández. Con esos elementos, la causa quedó con prisión domiciliaria en La Lonja, Pilar, bajo control del Servicio Penitenciario Bonaerense. ¿Se le viene una etapa más tranqui o esto recién empieza?

