Se fue una cara gigante de la actuación: Patrick Stewart murió en Los Ángeles a los 86 años. El británico quedó en la memoria de medio mundo por Star Trek y X-Men.
La confirmación llegó de la mano de su representante, Kelly Bush Novak. También informó que atravesó “un breve y conmovedor recorrido con la enfermedad de Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy”.
Stewart venía del teatro clásico y fue parte histórica de la Royal Shakespeare Company. O sea, no era solo una estrella de pantalla: también tenía tablas de sobra.
Además de sus papeles más famosos, participó en Excalibur, Duna y la serie animada American Dad!. Un recorrido que mezcló Shakespeare con ciencia ficción sin despeinarse demasiado.
Recibió varias nominaciones a los Emmy y a los Globos de Oro, y dejó una marca que cruzó generaciones. No cualquiera hace de capitán, profesor y leyenda al mismo tiempo, ¿eh?

