Pedro Rosemblat contó algunos detalles de su casamiento con Lali Espósito y dejó claro que no será un fiestón para cualquiera.
En diálogo con la prensa, dijo que está “retranquilo” y “recontento”, aunque no quiso largar la fecha exacta. Cuando le preguntaron por los nervios, respondió con una sonrisa: “70. Bien, bien”.
El conductor también habló de la despedida de soltero y admitió que todavía no está cerrada. Dijo que tal vez hagan “algún viajecito” con amigos o que vayan a un recital, pero por ahora nada quedó definido.
Sobre la boda, fue directo: será “algo muy íntimo”. Aclaró que no cree que haya iglesia, pero sí civil, y avisó que no piensa abrir la puerta para que la prensa siga la ceremonia de cerca.
Además, descartó un acuerdo prenupcial y remarcó que no habrá figuras del arco político entre los invitados. Y para el look, ni vueltas: “Me voy a poner un traje”, lanzó, con una ironía bien de casamiento, porque no pensaba aparecer con la camiseta de Boca.
En paralelo, Lali Espósito ya tuvo su despedida de soltera en Brasil, donde viajó semanas atrás con un grupo chico de amigas. Río de Janeiro fue el escenario del festejo, con fotos, playa, cena y hasta cotillón con la cara de Pedro. ¿Qué otra cosa podía salir de una previa así?

