Facundo Moyano volvió a quedar bajo la lupa de la Justicia porteña por un supuesto encuentro con Candela Arizaga. El punto es simple y pesado a la vez: si hubo contacto, pudo haberse pisado la restricción perimetral.
La Fiscalía de Género Norte de la Ciudad de Buenos Aires pidió este miércoles las grabaciones de un hotel del centro porteño. Quiere ver si ambos estuvieron ahí y en qué condiciones se dio ese presunto encuentro, porque la medida le prohíbe a Moyano acercarse a menos de 300 metros.
La investigación tomó fuerza por unas fotos que Arizaga subió a sus redes. En esas imágenes aparece dentro del apart hotel bajo análisis y con distintas prendas, un detalle que hizo levantar la ceja a los investigadores.
Todo viene del martes 4 de agosto, cuando Arizaga salió corriendo desnuda del departamento de Moyano, en Belgrano. En ese momento denunció que había sido privada ilegítimamente de su libertad, y después se armó el andamiaje judicial que todavía sigue en pie.
Ahora, la propia Arizaga presentó un escrito para pedir que se levante la restricción. Dijo que quiere “recomponer el vínculo” con Moyano, mientras su abogado, Herrera, sostuvo que su defendida “no fue víctima ni nunca declaró serlo”. Veremos qué dicen las cámaras, porque ahí está la posta, ¿no?

