La pulseada terminó con un mensaje clarito: Alberta seguirá siendo parte de Canadá, según las proyecciones locales. La opción de arrancar el camino legal para separarse quedó muy atrás en las urnas.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, dijo este martes que los habitantes de Alberta tomaron una decisión “clara”. Y remató con una frase de unidad: eligieron construir juntos y cuidarse entre todos.
Los principales medios canadienses marcaron el resultado apenas cerraron los colegios electorales. Con los primeros cómputos de la votación anticipada y del correo, la tendencia ya venía torcida para los separatistas.
Con más de un millón de votos escrutados, casi el 80% de las papeletas respaldaba seguir dentro de Canadá. Elections Alberta calculó además que se emitieron más de 2,2 millones de votos válidos y que la participación rondaría un récord de alrededor del 85%.
Igual, no está todo cerrado del todo: el escrutinio sigue sujeto a verificación oficial y los resultados definitivos certificados se esperan para el 29 de octubre. El referéndum, encima, no es vinculante, así que el gobierno provincial no queda obligado a mover una pieza. ¿Se entiende el mensaje o hace falta otra vuelta de urna?

