El Premio Nobel de Literatura 2026 quedó en manos de la poeta, ensayista y traductora canadiense Anne Carson. La Academia Sueca la premió por una obra audaz, inventiva y bien plantada entre lo clásico y lo contemporáneo.
Los jueces resaltaron Nox como “una obra inolvidable”. Publicado en 2010, ese libro fue escrito en memoria de su hermano Michael, desaparecido antes de su muerte en Dinamarca en 2000.
El presidente del Comité Nobel, Anders Olsson, dijo que en esa obra se siente una pérdida profunda que va abriendo camino desde abajo. La definió como una creación “tan escultórica como literaria”, con fotos, cartas y otros textos dedicados a su hermano.
Nacida en Toronto en 1950, Carson visitó Argentina dos veces. La primera fue en los 90, cuando acompañó a un amigo a unas jornadas de filosofía en la Universidad de Buenos Aires, y la segunda en 2018, para el Filba.
En 2020 ya había recibido el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Y en su recorrido mezcló poesía, traducción y docencia, con una obsesión bastante clara: buscarle nuevos significados a las palabras. Nada mal para una autora que le declaró la guerra al aburrimiento, ¿no?

