En las Cataratas del Iguazú se vivió una situación tan insólita como riesgosa cuando un turista decidió cruzar la baranda de seguridad para ir detrás de su celular. El aparato se le cayó en una de las pasarelas del circuito y, en vez de darlo por perdido, el hombre se mandó a un sector que no estaba habilitado. Todo ocurrió en medio de la mirada atónita de otros visitantes, que no podían creer lo que estaban viendo.
La maniobra quedó grabada por turistas que estaban en el lugar y mostraron cómo el hombre se acercó a una zona de altísimo peligro, muy cerca de los saltos de agua y sobre superficies resbaladizas. Después de varios segundos de tensión, logró agarrar el dispositivo y volvió a trepar la baranda para regresar al recorrido permitido. La escena generó preocupación inmediata entre los presentes, que siguieron cada movimiento con enorme atención.
Más tarde, desde el Parque Nacional Iguazú volvieron a remarcar que está terminantemente prohibido sobrepasar las barandas, entrar en áreas restringidas o trepar las estructuras de protección. "Es una oportunidad única", dijo uno de los referentes barriales mientras pedía calma. En este caso, el personal de seguridad intervino, habló con el visitante y le explicó las normas. Finalmente, el turista fue acompañado hasta la salida y expulsado por no respetar el reglamento interno.

