Una sacudida de las buenas agarró a los mercados este lunes, después de la primera vuelta en Brasil. Flávio Bolsonaro quedó arriba de Luiz Inácio Lula da Silva y eso alcanzó para que los activos brasileños arrancaran con toda la furia.
El real subió 3% en la apertura en São Paulo y quedó como la divisa de mejor rendimiento global. En Wall Street, el ETF iShares MSCI Brazil saltó 15% en las operaciones previas a la apertura. Manso golpe de efecto para los que venían esperando otro escenario.
El resultado del domingo movió el mapa político que muchos daban por casi definido. El senador obtuvo 47% de los votos, contra 45% del actual presidente, y quedó como principal favorito para el balotaje del 25 de octubre. Las consultoras habían imaginado una foto más pareja, pero la urna les hizo la contra.
En el mercado leen ese número como una señal de cambio de rumbo económico. Flávio Bolsonaro promete consolidación fiscal y recorte del gasto público, dos cartas que entusiasman a los inversores porque podrían aflojar la presión sobre las tasas y el crédito.
Del otro lado, las dudas sobre la disciplina fiscal de Lula venían creciendo por el aumento del gasto social y nuevos subsidios. Ahora la atención quedó clavada en la segunda vuelta, porque nadie quiere quedarse mirando desde el banco si el tablero termina cambiando de dueño, ¿no?

