Un derrumbe en una mina de oro irregular de Santa Bárbara de Iscuandé, en Nariño, dejó al menos nueve muertos este lunes 19 de octubre. Y la cosa no termina ahí: las autoridades creen que el número puede subir porque había unas 30 personas en el lugar.
La confirmación llegó de parte de Fredy Andrés Gámez Castrillón, secretario de Gobierno de Nariño, y de Alex González, secretario de Paz y Derechos Humanos del departamento. Ambos dieron la información a medios locales, mientras la zona seguía siendo un dolor de cabeza para los rescatistas.
El problema es que el sitio es de difícil acceso, así que el operativo avanza a paso lento y con bastante julepe. Mientras tanto, intentan establecer cuántas personas siguen atrapadas bajo la tierra y cómo meter los equipos especializados sin sumar más riesgos.
La emergencia ocurrió cuando se desprendió un talud de tierra en esa explotación aurífera artesanal. La Defensoría del Pueblo de Colombia evitó cerrar un balance definitivo y pidió concentrarse en encontrar sobrevivientes y coordinar la respuesta oficial.
También reclamó la presencia de Fuerzas Armadas, equipos de rescate, personal sanitario y funcionarios de Medicina Legal. En una región donde la seguridad ya es un tema sensible, el rescate quedó picando entre la urgencia y las complicaciones del terreno. ¿Cuántos más faltan todavía?

