El Partido Liberal reconoció la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, pero no se guardó la bronca. Su titular, Valdemar Costa Neto, aceptó el fallo del Tribunal Superior Electoral y al mismo tiempo puso bajo la lupa la campaña.
“Reconocemos el resultado presidencial, proclamado por el Tribunal Superior Electoral, pero entendemos que los cuestionamientos planteados deben aclararse debidamente en un debate político equilibrado y democrático”, dijo Costa Neto en un comunicado. O sea: saludó el resultado, pero dejó la queja servida para después.
El dirigente recordó que Bolsonaro había terminado la primera vuelta con 2,2 millones de votos más que Lula. También habló de gastos “fuertemente electoralistas” del Gobierno federal en beneficios sociales durante la campaña, aunque sin mostrar cifras ni marcar irregularidades concretas.
Del otro lado, el planteo de Flávio Bolsonaro cambió de traje sobre la marcha. Primero habló de pedir la anulación total de la elección, pero este lunes pasó a reclamar la revocación de la fórmula integrada por Lula y Geraldo Alckmin, por presunto abuso de poder político y económico.
La pelea ya venía picando desde antes del balotaje. La campaña de Bolsonaro había presentado acciones ante el TSE por el uso de la estructura del Ministerio de Cultura, por la difusión oficial de beneficios sociales y por el desfile de la escuela de samba Acadêmicos de Niterói, que tuvo a Lula como tema durante el Carnaval de 2027.
Con más del 99% de las urnas escrutadas, Lula se impuso con el 51,7% de los votos frente al 48,2% de Bolsonaro. A los 80 años, el líder del Partido de los Trabajadores será el primer presidente brasileño en ejercer un cuarto mandato, mientras el TSE debe entregar los diplomas antes del 18 de diciembre. ¿Se terminó la elección o recién arranca el otro partido?

