Una delegación de unos 40 empresarios y funcionarios de las islas Malvinas llegó este lunes a Punta Arenas, en el sur de Chile, para una ronda de negocios que se hará hoy y mañana. El encuentro, llamado Punta Arenas Business Showroom, se mete justo en medio de la tensión por la soberanía entre Argentina y el Reino Unido.
La movida la impulsó la Falkland Islands Development Corporation, el organismo de desarrollo económico de las islas. Según la prensa chilena, es la delegación comercial más grande que salió de allí, así que el asunto no pasó desapercibido ni por casualidad.
La comitiva la encabeza Louise Ellis, subdirectora general de la FIDC, y también viajó Mike Summers, director de la Cámara de Comercio de Malvinas. Entre los participantes hay firmas de construcción, pesca, hotelería, agro, comercio minorista, servicios portuarios y transporte marítimo.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, dijo que la ciudad quiere convertirse en “el gran supermercado, el gran home center” para los habitantes del archipiélago. Invitó a proveedores de alimentos, limpieza, cemento, madera y repuestos de vehículos, en una jugada que ya empieza a mover la rueda.
La reunión también sirve de antesala para otro paso: la conexión marítima directa entre Punta Arenas y Stanley, que la naviera chilena Easter Island Naviera piensa inaugurar en noviembre. Mientras tanto, la discusión política sigue al rojo vivo y cada declaración suma su granito de arena al bardo, ¿no?

