El papa León XIV pasó por el quirófano este martes en Roma y le extirparon un adenocarcinoma pulmonar. La operación salió bien y, por ahora, seguirá internado al menos una semana en el hospital Gemelli.
La Santa Sede confirmó que el diagnóstico ya se venía sospechando por los estudios previos. No fue una intervención menor: le sacaron el lóbulo inferior del pulmón derecho y el equipo médico habló de una cirugía “radical”, o sea, de esas en las que no quieren dejar nada picando.
El pontífice, de 71 años, ingresó al Hospital Universitario Agostino Gemelli a las 13.07. La operación duró 90 minutos y estuvo a cargo del equipo de cirugía torácica encabezado por el profesor Stefano Margaritora.
Según el comunicado oficial, al despertar se mostró lúcido y orientado. Incluso, al volver a su habitación en el décimo piso, pidió la cena. Un detalle simple, pero que en estos casos vale como manso alivio para todos los que están siguiendo el parte.
Ahora vienen los exámenes postoperatorios y el análisis del material extraído, incluidos los ganglios linfáticos. Este miércoles el Vaticano va a informar los primeros resultados y también si aparece o no algún tratamiento posterior, como quimioterapia u otras terapias.

