Nadia Beller decidió frenar la declaración que tenía prevista para este miércoles y pidió entrar al régimen de testigos protegidos. Todo ocurre en la causa por enriquecimiento ilícito que tiene como principal investigado a Fernando Cerimedo, según informó TN.
La abogada había sido citada para dar su testimonio, pero terminó pidiendo más tiempo y medidas especiales de seguridad. No es un trámite que uno haga porque sí: el temor por su integridad quedó sobre la mesa.
El pedido apareció pocos días después del ataque a tiros que sufrió en Bolivia, donde recibió tres impactos de bala. Estuvo cinco días internada en la Clínica Las Américas y recibió el alta el sábado, al salir acompañada por un fuerte operativo policial.
En diálogo con TN, Beller dijo que teme por su seguridad y que cree que pueden volver a atacarla. “Pienso que van a continuar intentando hacerme daño. Lo dije desde que entré al hospital”, afirmó.
Además, señaló públicamente a Cerimedo como presunto responsable del intento de femicidio y sostuvo que el ataque no estaría ligado al embarazo que cursa, sino a “motivos estrictamente políticos”. Después del alta, se fue con una familia amiga a un lugar reservado. ¿Un caso pesado, no?

