Brian, un argentino que iba en uno de los trenes que chocó este miércoles en España, sigue en shock. Igual, agradece estar vivo para contarlo.
En diálogo con TN, relató que todo empezó temprano y de golpe, cuando viajaba medio dormido. Media hora antes, el tren se había frenado entre Ciudad Real y Toledo porque les avisaron por megafonía que había un problema.
“Estaban todos los trenes frenados. El problema fue que, cuando dieron el ok para salir, uno no salió y fallaron los radares”, contó. Después, describió el sacudón: se fue para adelante, se desprendió el asiento de enfrente y terminó golpeado.
“Los primeros 10 segundos pensé que me moría”, dijo Brian. También contó que la gente gritaba, lloraba y golpeaba las paredes porque no podían salir y tenían miedo de que chocara otro tren. Recién cuando lograron abrir, salieron y vieron el otro convoy descarrillado.
Según su testimonio, la ayuda demoró bastante y los primeros en asistir fueron civiles. Del accidente, que ocurrió a las 8:54 cerca de la estación Urda, se informó además que impactaron un tren de Iryo y otro de Renfe, con destino a Sevilla. ¿Una mañana cualquiera? Ni por asomo.

