La detención de Fernando Cerimedo en Bolivia volvió a poner bajo la lupa a un consultor que, en los últimos años, estuvo metido en varias de las discusiones políticas más calientes de la región. Esta vez, quedó involucrado en una investigación por el ataque a balazos contra Nadia Beller, una abogada y activista boliviana que sería su expareja.
Para la comunidad política y judicial de Argentina, el caso no pasa desapercibido: Cerimedo fue una figura central en el armado digital que acompañó a Javier Milei durante la campaña presidencial de 2023. Aunque hoy ya no ocupa ningún cargo en el Gobierno, su nombre sigue apareciendo en causas y controversias que cruzan fronteras.
Desde la Casa Rosada señalaron que el consultor estaba distanciado del Presidente desde hacía tiempo. Además, Cerimedo es fundador de La Derecha Diario y se desempeña como director ejecutivo de Numen Publicidad.
Su rol más visible fue el de operador digital. Durante la campaña de 2023, integró por un tiempo la mesa chica de Milei y reconoció haber coordinado un enorme dispositivo de cuentas y usuarios en redes sociales para difundir mensajes del espacio libertario. También intervino como intermediario para que el periodista estadounidense Tucker Carlson entrevistara al entonces candidato.
Pero su recorrido político viene de antes. Según él mismo contó, trabajó para Mauricio Macri en la campaña de reelección de 2019, a partir de un vínculo con Patricia Bullrich. Después participó en acciones electorales ligadas a Jair Bolsonaro en Brasil y también habría colaborado con la campaña del actual presidente boliviano, Rodrigo Paz.
Antes de acercarse al mundo libertario, Cerimedo también tuvo paso por la militancia tradicional: fue organizador de la Juventud Peronista de La Matanza. Esa mezcla de recorridos políticos, estrategias digitales y polémicas públicas explica por qué su nombre aparece seguido en expedientes y discusiones de alto voltaje.
De hecho, en Brasil fue mencionado en la causa por el intento de golpe de Estado posterior a las elecciones de 2022. En ese expediente, que terminó con una condena de 27 años de prisión para Bolsonaro, fue señalado como parte de un supuesto “núcleo de desinformación y ataques al sistema electoral”. Él rechazó esas acusaciones y habló de una “persecución política e ideológica”.
En Argentina, además, arrastra una condena por estafa: en 2016, un tribunal penal lo encontró responsable por vender un mismo departamento en Mar del Plata a dos personas. La pena fue de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional.
Más cerca en el tiempo, en septiembre de 2025, declaró como testigo en la investigación por presuntas coimas en las compras de medicamentos de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis). Allí aseguró que Diego Spagnuolo le había dicho que le contó a Javier Milei sobre las supuestas irregularidades y que también habría hablado antes con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Ahora, con su detención en Bolivia, Cerimedo suma un nuevo capítulo a una historia marcada por la política, las redes y las causas judiciales. El foco, por estas horas, está puesto en lo que pueda resolver la Justicia boliviana sobre el ataque a Nadia Beller y en cómo impactará este caso en el entramado de vínculos que el consultor construyó a lo largo de los últimos años.

