Un vuelo comercial que iba de Dubái a Tel Aviv terminó en un susto de esos que te dejan duro. En plena cabina de mando, uno de los pilotos apuñaló a su compañero y el avión tuvo que cambiar de rumbo a las apuradas.
El episodio ocurrió en las primeras horas de este miércoles y generó una reacción inmediata. La aeronave hizo un giro brusco hacia el norte, perdió altitud y se desvió de su ruta original antes de estabilizarse.
Por la gravedad de la maniobra, la Fuerza Aérea de Israel activó aviones de combate de manera preventiva. No querían dejar nada librado al azar, porque con un quilombo así nadie se queda tranquilo.
Finalmente, el avión aterrizó sin mayores complicaciones en el aeropuerto saudí de Tabuk, cerca de la frontera con Jordania. Todos los pasajeros están a salvo y fuera de peligro.
El agresor quedó detenido y ahora investigan qué pasó realmente en esa cabina. La duda grande es si buscaba tomar el control de la nave y provocar una tragedia masiva, o si fue otro capítulo de locura aérea que todavía tiene mucho por aclarar.

