El presidente Volodímir Zelenski salió a marcar la cancha y apuntó contra la “falta de voluntad” de Estados Unidos para ayudar a Ucrania. Lo hizo después de un ataque con bomba ruso en el este del país que dejó al menos 35 personas muertas.
Con ese golpe, el número de fallecidos en dos días pasó a más de 70, según el informe citado por Reuters. El bombazo fue en la ciudad de Kramatorsk y destrozó dos autobuses, un escenario que ya viene dejando poco margen para respirar.
Horas más tarde, en declaraciones a la prensa en Pryluky, Zelenski cuestionó que Washington busque mantener lazos económicos con Rusia mientras intenta mediar en una guerra que ya dura más de cuatro años. Y fue más lejos: pidió ampliar el acceso ucraniano al servicio de satélites Starlink para ubicar lanzadores de misiles balísticos rusos.
“Abran Starlink para Ucrania”, dijo el mandatario, y remató que así podrían defender mejor su espacio aéreo. También respondió a la idea del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre un supuesto punto muerto en el conflicto.
“No se puede, por un lado, negociar con los rusos sobre futuros proyectos económicos, y por otro, decir que nos encontramos en una especie de punto muerto diplomático”, lanzó Zelenski. Encima, los negociadores ucranianos tenían previsto viajar este fin de semana a Estados Unidos para seguir la charla. ¿Habrá humo blanco o seguirá el tire y afloje?

