En el Parque Provincial Aconcagua metieron un freno a las actividades deportivas de alto riesgo. La Dirección de Áreas Protegidas de Mendoza dispuso la prohibición para la temporada de mayor movimiento.
La medida fue comunicada este martes y regirá desde el 20 de diciembre hasta el 1 de febrero. Justo cuando más gente sube, la montaña se pone picante y las autoridades prefieren no regalarse.
El objetivo es bajar riesgos y cuidar la respuesta de los equipos de asistencia médica, guardaparques y rescate. No quieren que el operativo termine corriendo de un lado al otro como bombero con dos incendios juntos.
La prohibición alcanza al ascenso por la Pared Sur del Aconcagua, el esquí en glaciares, el parapente, el salto BASE y otras prácticas que no son las típicas de senderismo o andinismo. O sea: lo extremo, por ahora, queda en pausa.
El director de Áreas Protegidas, Iván Funes Pinter, explicó que esas actividades solo podrán tener autorizaciones excepcionales entre el 1 de noviembre y el 20 de diciembre, y luego del 1 de febrero al 30 de abril. Cada pedido deberá presentarse con al menos 30 días hábiles de anticipación, sin atajos ni magia.
Además, los solicitantes tendrán que declarar rutas, cronogramas e itinerarios, y no podrán cambiarlos sin aviso previo. Si alguien se hace el vivo y no cumple, la autoridad puede suspender la actividad, bloquear nuevas autorizaciones y aplicar sanciones según la Ley Provincial 6045. ¿La montaña? Linda. ¿El desorden? No tanto.

