Aerolíneas Argentinas fue elegida para manejar los traslados aéreos oficiales de la próxima visita de León XIV a Argentina. Una misión de esas que no dejan margen para el desorden: todo tiene que salir como relojito.
La operación incluirá un vuelo de pasajeros y un servicio carguero entre Montevideo y Buenos Aires. Después, la comitiva oficial seguirá hacia Córdoba y volverá a la capital, antes de cerrar con un tramo de largo alcance hasta Lima.
Para los tramos regionales y de cabotaje, la empresa dispuso aeronaves Boeing 737-800 MAX. En el vuelo internacional a Lima, en cambio, usará un Airbus A330-200, un equipo de doble pasillo pensado para viajes más largos.
Desde la compañía remarcaron que la misión exige una coordinación fina entre varias áreas y el trabajo conjunto con autoridades nacionales e internacionales. No es poca cosa: mover una comitiva así no se resuelve con un par de llamados y listo.
También señalaron que para el equipo de la aerolínea es un orgullo formar parte de esta operación, por la confianza en su capacidad operativa y su trayectoria. Y sí, cuando el viaje viene con escala grande, más vale que nadie llegue tarde, ¿no?

