La ANMAT le puso freno a un raticida que andaba dando vueltas sin papeles al día. Prohibió en todo el país el uso, la comercialización, la distribución y la publicidad del SUPERCygonazo.
La disposición salió publicada este miércoles 9 de septiembre en el Boletín Oficial. El producto estaba presentado como cebo en granos de cereal, con bromadiolone 0,005 g, y se ofrecía como rodenticida de “dosis única”.
En el envase figuraban los registros RNE 020046345 y RNPUD 0250001, junto con la firma Mendizabal, Ferraro y Larrinaga S.R.L. y domicilio en Munro, provincia de Buenos Aires. Pero al revisar la situación, el organismo detectó que el registro no estaba vigente.
El expediente arrancó por una consulta al Servicio de Domisanitarios, que se puso a mirar el caso con lupa. Después, ANMAT concluyó que la empresa había sido dada de baja por no completar la reinscripción, y que por eso también caían los registros del producto.
Además, la firma fue notificada, pero no respondió. Tampoco pudieron entregarle la carta porque, según el correo, se había mudado. Con ese combo, el organismo cerró la persiana: sin habilitación y sin registro vigente, el raticida quedó afuera de circulación. ¿Para qué arriesgarse con un producto que anda más flojo que un trámite un viernes a la tarde?

