A casi nueve años del hundimiento del ARA San Juan, la causa volvió a moverse en los pasillos de la Justicia. Ahora la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal tiene sobre la mesa la condena y las absoluciones dictadas en el juicio.
La revisión alcanza la sentencia del 8 de julio del Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, que condenó al excomandante de la Fuerza de Submarinos Claudio Villamide a 3 años de prisión en suspenso. En ese mismo fallo fueron absueltos Luis Enrique López Mazzeo, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa.
Las dos querellas que representan a familiares de los 44 tripulantes fueron a Casación con planteos distintos, pero con una misma idea: que el fallo no cierre así nomás. El Ministerio Público Fiscal también recurrió contra las absoluciones, mientras que la defensa de Villamide impugnó su condena.
Una de las querellas, la de las abogadas Carreras y Arias, pidió que la pena contra Villamide sea de cumplimiento efectivo y que se revoque la absolución de Luis López Mazzeo. Para Alonso y Correa, además, solicitaron que se anulen las absoluciones por falta de fundamentación. Un bardo procesal, sí, pero de esos que la Justicia tiene que ordenar con lupa.
La otra querella, encabezada por Luis Tagliapietra, fue todavía más lejos y reclamó que se anule todo el juicio de Río Gallegos y se haga uno nuevo en Mar del Plata. Después de tantas idas y vueltas, el caso quedó radicado a fin de septiembre y ahora espera el análisis de los jueces revisores. ¿La pelota? En la cancha de Casación.

