Argentina se prepara para una pulseada internacional por la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. El caso irá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con audiencia en Hamburgo, Alemania, el 10 y 11 de noviembre.
La Oficina del Presidente informó este viernes que el país pidió medidas provisionales para frenar esas actividades. La jugada apunta a cortar de raíz lo que el Gobierno considera una autorización unilateral del Reino Unido.
Según el comunicado oficial, la presentación se hizo el 13 de octubre y buscó impedir la explotación de hidrocarburos en esa zona. También pretende resguardar los derechos soberanos argentinos sobre la plataforma continental.
Detrás del planteo estuvieron equipos jurídicos de la Secretaría Legal y Técnica, la Cancillería, el Ministerio de Economía y la Procuración del Tesoro de la Nación. Para bancar la posición argentina, además, se armó un equipo internacional con tres especialistas en Derecho Internacional.
Entre ellos figuran Marcelo Kohen, Nico Schrijver y Agustín Giustiniani. El Gobierno ratificó que seguirá defendiendo los recursos naturales argentinos y los derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. ¿La pelea? Otra vez, en terreno internacional y con la lapicera sobre la mesa.

