La pulseada por Malvinas sumó otro capítulo y ahora va derecho a los tribunales internacionales. El Gobierno de Javier Milei pedirá medidas contra el Reino Unido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
La movida busca frenar las actividades ligadas al proyecto Sea Lion, en la Cuenca Malvinas Norte. Dicho en criollo: la Argentina quiere que se corte la explotación hidrocarburífera en una zona que reclama como propia.
El dato clave es que el plazo que la Casa Rosada le dio a Londres vence este lunes. Fueron dos semanas para que el Reino Unido tomara medidas y evitara seguir adelante con esas tareas, pero el reloj ya está corriendo y no hay mucho margen.
La presentación se hará bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la CONVEMAR. Desde Cancillería sostienen que esta es la primera vez que la Argentina lleva a un tribunal internacional un planteo por explotación unilateral de recursos hidrocarburíferos en la zona en disputa.
El tribunal tiene sede en Hamburgo y está integrado por 21 jueces. La jugada no busca resolver la soberanía de fondo sobre las Islas Malvinas, sino discutir si una de las partes puede sacar recursos no renovables por su cuenta en un área discutida. ¿Se viene otro round largo, de esos que no aflojan fácil?

