La Justicia de Bolivia resolvió que Fernando Cerimedo siga detenido en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz. Ahí deberá cumplir seis meses de prisión preventiva mientras avanza una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
La decisión salió este miércoles, después de que un tribunal rechazara el planteo de su defensa. Los abogados querían frenar el traslado desde Palmasola, en Santa Cruz, pero no les dieron el gusto.
Según sostuvieron sus defensores, Cerimedo ya estaba con otra medida de detención preventiva en ese penal y podía ejercer su derecho a la defensa sin problema. Pero la Justicia boliviana les cerró la puerta y confirmó que el consultor político vaya a Chonchocoro.
En la audiencia, Cerimedo negó las acusaciones en su contra y también rechazó haber influido en decisiones del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. La causa por presunto enriquecimiento ilícito sigue su curso, mientras se acumulan otros frentes que lo tienen bajo la lupa.
En otra investigación, las autoridades lo vinculan con un ataque contra la dirigente Nadia Beller, a quien investigan como víctima de un intento de femicidio por parte de su expareja. Y en un allanamiento a una vivienda de La Paz vinculada a Cerimedo, hallaron unos 50.000 dólares en distintas monedas y una supuesta “granja de bots”. ¿Se le armó un combo bravo, no?

