La cosa arrancó el 27 de mayo y terminó con un operativo bien pesado en Mendoza. La Policía Federal Argentina desarmó una estructura que, según la pesquisa, vendía estupefacientes en la zona.
La investigación la llevó la División Unidad Operativa Federal Mendoza, con control de la Unidad Fiscal Mendoza, a cargo de la doctora Patricia Santoni. En el mapa aparecieron cuatro domicilios ligados a la supuesta maniobra.
Tres de esas casas estaban en Luján de Cuyo y la otra en Maipú. Con ese cuadro, el Juzgado Federal de Garantías de Mendoza, a cargo del doctor Marcelo Garnica, ordenó los allanamientos.
Cuando los federales se metieron a las fincas, hubo cinco detenidos: tres mujeres y dos hombres, todos mayores de edad y argentinos. También actuó la perra detectora de drogas Catalina, que puso su parte en el operativo.
Entre lo secuestrado aparecieron más de 400 gramos de clorhidrato de cocaína, varias dosis de marihuana, cinco celulares, 495.500 pesos en efectivo, una balanza de precisión, recortes de nylon y papeles de interés para la Justicia. Ahora quedó todo a disposición del magistrado por la Ley 23.737, y el bardo sigue por la vía judicial, como suele pasar cuando la cuenta no cierra.

