La visita del Papa León XIV a la Argentina ya empezó a tomar forma, aunque todavía falta el mapa final. El Gobierno y la Iglesia vienen trabajando codo a codo para ordenar una agenda que promete mover bastante gente.
Según informó la Conferencia Episcopal Argentina, estas jornadas sirvieron para coordinar distintos puntos de la visita. La idea es que la presencia del Santo Padre sea, en palabras del Episcopado, “fecunda” para la sociedad argentina.
Días atrás, el gobierno de Córdoba recibió a una delegación del Vaticano, junto con representantes de la Secretaría General de Presidencia y del Ministerio de Seguridad de la Nación. Recorrieron el itinerario que podría seguir el pontífice en esa provincia, así que el asunto ya no está en borrador de servilleta.
El primer bosquejo incluye la llegada al aeropuerto Ambrosio Taravella, una misa multitudinaria en la Fábrica Argentina de Aviones, un traslado hasta el arzobispado y un encuentro en la catedral. Después de eso, tocará revisar la base del proyecto para cerrar el recorrido definitivo.
Ese itinerario final será comunicado en septiembre. Por ahora, la pelota queda del lado de la organización y, como suele pasar con estas visitas, nadie quiere que se le escape ni un detalle, ¿no?

