El Senado le dio luz verde a Inocencia Fiscal II, la ley que el Gobierno empuja para que los dólares guardados afuera del sistema entren al circuito formal.
La votación salió 44 a 23 y sumó apoyos de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y bloques provinciales. En criollo: el oficialismo consiguió una ley pesada, aunque tuvo que mover algunas piezas para que pase.
La reforma apunta al régimen simplificado de Ganancias y saca restricciones que antes dejaban a varios afuera. También prohíbe acceder a ese beneficio a legisladores, jueces, ministros del Poder Ejecutivo y al Presidente de la Nación.
Además, quedan afuera quienes hayan ocupado cargos públicos durante los cinco años previos. O sea, el beneficio no es para cualquiera que quiera hacer la fácil y zafar del control, ¿se entiende?
Otro punto clave es cómo se define la “discrepancia significativa” para que ARCA pueda objetar una declaración simplificada. Según la ley, habrá diferencia importante cuando el impuesto suba o los quebrantos bajen al menos 15% respecto de lo declarado.

