El oficialismo en el Senado le va a dar arranque este miércoles a una reforma que puede mover bastante la bocha en la boleta de gas. Desde las 16, dos comisiones se sentarán a mirar el proyecto de Zona Fría, que ya pasó por Diputados en mayo.
La reunión será con funcionarios del área energética, que van a poner la cara ante los senadores. Fueron convocados Daniel González Casartelli, María Carmen Tettamanti y Damián Sanfilippo, para explicar una iniciativa que el Gobierno viene empujando hace rato.
El texto busca mantener los subsidios para las zonas que ya venían con ese beneficio, pero recortar el alcance en las áreas que se sumaron en 2021. Traducido al barrio: el Estado quiere poner la lupa donde hoy reparte más ancho, y no todos van a mirar eso con cariño.
La jugada se destrabó después del acuerdo entre la Casa Rosada y gobernadores del NEA y el NOA. En esa mesa estuvieron Diego Santilli y Luis Caputo, que prometieron compensaciones para las provincias más cálidas durante primavera y verano a cambio de apoyo legislativo.
La reforma también cambia la forma de calcular el beneficio: ya no alcanzará sobre toda la factura, sino solo sobre el precio del gas. Y encima, el financiamiento seguirá atado al fondo que se llena con un recargo de hasta el 7,5% sobre el gas natural, con margen para que el Ejecutivo lo suba o lo baje a su gusto. ¿Quedó claro o todavía hay que pelearla un rato más?

