El fenómeno de El Niño viene levantando temperatura y, por lo que marcan los técnicos, no piensa aflojar fácil. En Argentina ya lo miran de reojo porque podría pegar con fuerza durante los próximos meses.
Los últimos informes lo ubican en categoría “muy fuerte” y hasta lo ponen entre los eventos más intensos registrados. A mediados de septiembre, la superficie del océano Pacífico mostró una anomalía de +3 ºC, con un enorme reservorio de calor debajo del agua.
El análisis del International Research Institute for Climate and Society (IRI), de la Universidad de Columbia, señala que los 22 modelos meteorológicos consultados coinciden en que el calentamiento seguirá profundizándose. O sea: el asunto viene con envión y no parece una brisita pasajera.
La ventana más brava suele ir de octubre a febrero, justo cuando estos eventos suelen mostrar su pico. Para el país se esperan contrastes bien marcados: en algunas zonas, temporales de lluvia y viento por encima de lo normal; en otras, sequías fuertes.
Además, la proyección sostiene que el status de “Muy Fuerte” se mantendría durante el verano 2026-2027 y que hay un 100% de probabilidad de continuidad hasta febrero-abril de 2027. Si se estira más de la cuenta, no sería precisamente para sacar pecho, ¿no?

