La visita del papa León XIV a la Argentina ya puso a trabajar a más de uno a fondo. En Córdoba, una comunidad religiosa tiene entre manos un pedido que no es chiquito: preparar 400.000 hostias para la misa central.
La tarea se hace en un convento del centro de la capital cordobesa, donde las Hijas de San José acomodaron su ritmo para cumplir con el encargo. La idea es llegar a tiempo sin desatender el laburo habitual de parroquias, capillas y librerías religiosas.
La hermana Mónica contó que ya hicieron aproximadamente la mitad del pedido. Ahora les toca volver a contar desde cero para completar las otras 200.000, porque acá no hay margen para quedarse corto ni para andar con la cuenta floja.
La producción arranca bien temprano, cerca de las 6 de la mañana, con harina de trigo 0000 y agua. Después viene la cadena completa: corte, conteo, pesaje y embolsado. En una jornada normal, elaboran unas 50.000 hostias por día, así que esta vez tuvieron que reservar una parte de cada tanda para la misa papal.
Además, prepararon 4.000 hostias especiales para personas con celiaquía. Antes limpiaron y desinfectaron todo el taller para evitar contaminación, y dejaron esa producción separada, cortadita y embolsada. Como para que no se les escape ni una, hasta la yapa entra en la cuenta, ¿vio?

