El martes pasado, unas cámaras de seguridad de Temperley dejaron una escena difícil de digerir. Un adolescente se acercó a una gata, la acarició y después le pisó la cabeza, como si nada.
Las imágenes se viralizaron enseguida y prendieron el bardo en redes. El chico iba con uniforme escolar de un colegio privado, y eso ayudó a identificarlo y ubicar su domicilio.
Pero hubo una confusión en el medio y aparecieron mensajes de odio y amenazas contra una familia equivocada. Una vez verificado el lugar correcto, un grupo de defensores de los derechos de los animales fue hasta la casa y le dejó un escrache de aquellos.
La vivienda queda sobre la calle Portela, en Lomas de Zamora, y el frente amaneció lleno de pintadas con aerosol rojo. “La educación viene desde casa” y “no al maltrato animal” fueron algunas de las frases que quedaron marcadas en la pared.
En un video que circularon los activistas también se lee: “Acá vive el pendejo hdp que le pisó la cabeza a la gatita… Vinimos a hacerle una visita… Con los animales no”. El adolescente sería alumno regular del nivel secundario del Colegio San Francisco Javier, y el caso fue denunciado ante la UFI 7 de Lomas de Zamora, a cargo de la fiscal Andrea Rodríguez Bagnara. ¿Ahora quién limpia semejante papelón?

