Gladys “La Bomba Tucumana” cerró su local de empanadas en Recoleta y lo contó con bronca y tristeza. La cantante dijo que la situación económica la terminó empujando a bajar la persiana.
La noticia la comunicó en sus redes, donde mezcló despedida y agradecimiento. “Hoy me toca despedirme de un sueño”, escribió, con el corazón partido y la sensación de que el proyecto no aguantó más.
La artista fue directa y apuntó contra el Gobierno de Javier Milei. Según contó, el cierre también golpea a las personas que trabajaban con ella, que se quedan sin su fuente de trabajo.
El emprendimiento había arrancado a mediados de 2024, sobre la calle Paraguay, con empanadas tucumanas y una apuesta bien personal. Pero ya en septiembre había avisado que los números venían torcidos y que los gastos no cerraban por ningún lado.
En aquella charla, mencionó alquiler, empleados y aumentos de insumos. Incluso contó que una bolsa de cebollas pasó de $17.000 a $28.000 en una semana, así que el negocio venía haciendo equilibrio como quien camina por la cornisa.

