La ANMAT le puso el freno a varios productos y equipos después de detectar irregularidades que no pasaron ni por casualidad.
La lista incluye artículos de limpieza de las marcas Desolimp y Lenis, que no estaban registrados y tampoco tenían establecimientos responsables habilitados. Ahí entran limpiadores, desinfectantes, lavandinas, desengrasantes, repelentes y productos para piscinas.
También quedaron prohibidos los inyectables BIO BELLE y BELLE FORME, tras una denuncia por su presunta venta en redes y apps de mensajería. La investigación arrancó después de que una paciente denunciara haber sufrido daños tras aplicárselos.
En la misma movida, el organismo marcó como presuntamente falsificado un lote de Sculptra de Galderma. La empresa informó que esas unidades no habían sido importadas para venderse en Argentina y que había diferencias en el envase.
Además, la ANMAT prohibió equipos médicos de Medical Advance, entre ellos un aparato de radiofrecuencia para uso estético. Y retiró del mercado el medicamento Questran, lote 0053, porque no se pudo garantizar su calidad, seguridad ni eficacia. Cuando el papel no cierra, mejor no jugar a la ruleta sanitaria, ¿no?

