La Policía Federal Argentina le puso freno a una banda que, según la causa, acomodaba trámites de residencia para médicos colombianos. Entre los siete detenidos hay tres empleados de la Dirección Nacional de Migraciones, así que el bardo venía con sello oficial y todo.
La pesquisa arrancó en junio de este año, después de una denuncia de la propia Dirección Técnica Jurídica de Migraciones. Ahí avisaron que habían detectado asientos presuntamente apócrifos en sus registros, y el caso quedó en manos del Juzgado Federal de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Nº 1 de Lomas de Zamora, a cargo del doctor Federico Hernán Villena.
Con ese aval, los federales empezaron a revisar papeles y movimientos hasta identificar a tres empleados que habrían cargado ingresos falsos al país. La maniobra, siempre según la investigación, buscaba que ciudadanos colombianos consiguieran la residencia permanente en Argentina sin cumplir los plazos mínimos de permanencia.
El dato que más ruido hizo es que ya fueron individualizados 101 ciudadanos colombianos, todos médicos, vinculados a esa operatoria. La idea era simple y bastante desprolija: entraban legalmente, iniciaban el trámite y después volvían a Colombia, mientras otros movían los hilos para que el expediente no se cayera.
La supuesta jugada se completaba con registros de ingreso armados a cambio de dinero, usando cédulas de identidad y hasta imágenes biométricas de terceros que pasaban por Migraciones. Tras 10 allanamientos en Buenos Aires, detuvieron a siete personas y secuestraron celulares, notebooks, vehículos y plata en distintas monedas. ¿Un trámite migratorio o una maquinita de papelones?

