En Rosario, la cosa venía pesada: una facción de “Los Picudos quedó bajo la lupa por amenazas en escuelas y otros establecimientos. La Federal la desarmó con allanamientos y cuatro detenidos.
El operativo salió del trabajo de la División Antidrogas Rosario, por orden de la Fiscalía Especializada en Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación, a cargo de la Dra. Alejandra Raigal. La pesquisa arrancó en julio de este año, tras una serie de intimidaciones ligadas a puntos de venta de droga en los barrios Las Flores y Tablada.
Según la investigación, el grupo respondía a un jefe que cumple una pena de trece años de prisión en la Unidad Penitenciaria Provincial N°11 de Piñero. Desde ahí, la banda habría apretado para pedir traslados, reubicaciones y algunos privilegios para internos de alta peligrosidad. Un bardo de los que no se arreglan con una charla.
Las amenazas aparecían con carteles y municiones en instituciones y escuelas de la ciudad. En esos mensajes, la advertencia era brutal: “Vamos a matar gente inocente en zona norte y zona sur”.
Los allanamientos fueron en cuatro inmuebles de la calle Ayacucho. Cayó un hombre y una mujer en cada procedimiento, y además secuestraron cocaína, dos pistolas calibre .9 milímetros, municiones, cargadores, una moto, celulares, una notebook, balanzas, un pasamontaña y plata en efectivo. ¿Una banda con tantas pruebas encima y todavía querían seguir mandando?

