Todavía está lejos de la inflación cero que quiere Javier Milei, pero agosto volvería a romper el piso del 2%. Las consultoras la ven entre 1,6% y 1,9%, así que el bolsillo, por ahora, respira un poco.
El dato marca una desaceleración suave, no un desplome de esos que hacen ruido. En julio, la inflación minorista fue de 2,1%, mientras el índice mayorista marcó 0,8%, aunque ese número no refleja todo lo que paga una familia.
De hecho, el mayorista mira precios de salida de fábrica o depósito. No toma tarifas de luz, gas y agua, ni educación, salud o mantenimiento del hogar. O sea: sirve, sí, pero no cuenta toda la película.
Entre las consultoras, EcoGo de Marina Dal Poggetto calculó una inflación de alimentos de 0,3% en la segunda semana de agosto y proyectó un IPC mensual de 1,6%. LCG midió una suba semanal de 0,8% en alimentos y bebidas, con verduras al frente del aumento.
También Analytica estimó una variación de 0,8% en la segunda semana y un promedio de cuatro semanas de 1,8%. Econviews, de Miguel Kiguel, vio una suba de 0,1% en la primera semana y un acumulado de 2,2% en cuatro semanas. ¿Afloja la inflación o apenas se tomó un respiro?

