El oro del Banco Central quedó en el centro de la escena y ahora la Justicia quiere papeles, no versiones. El fiscal Gerardo Pollicita pidió medidas de prueba para definir si avanza la investigación contra Luis Caputo y Santiago Bausili.
La jugada apunta a dos frentes bien concretos. Por un lado, le pidió al juez Ariel Lijo que la AGN entregue la auditoría completa sobre los estados contables del Banco Central, con papeles de trabajo, disidencias y respuesta del organismo.
Por el otro, quiere que el Banco Central explique el marco normativo que habilitó las operaciones con el oro y si hubo intervención del Ministerio de Economía. Traducido: la Justicia busca saber quién movió las piezas y con qué respaldo.
La causa nació tras una denuncia del abogado Gregorio Dalbón, a partir de un informe de la Auditoría General de la Nación. Ese informe advirtió una pérdida de USD 1.023 millones durante el ejercicio 2025 por operaciones de derivados de oro.
Dalbón amplió esta semana su presentación y pidió allanar la sede del Banco Central, después de conocerse que el Deutsche Bank habría sido contraparte en esas operaciones. Como Caputo y Bausili trabajaron en esa entidad, el tema metió ruido y dejó flotando la pregunta incómoda: ¿hubo conflicto de intereses o solo una movida financiera que salió torcida?

