La cuenta no cierra y el bolsillo ya viene pidiendo auxilio hace rato. Un informe del Instituto Periferias muestra que en los barrios populares la mayoría de los hogares vive al límite.
El estudio, hecho sobre 4742 casos en todo el país, dice que el 75,4% no llega a cubrir los gastos mínimos. Apenas el 10,8% asegura que sus ingresos alcanzan para sostener una familia sin hacer malabares.
La comida aparece como el golpe más duro. El 59,8% tuvo que pedir plata prestada o endeudarse para comprar alimentos, o sea: primero se come y después se ve cómo se arregla el resto.
El informe también marca que el 73,4% no pudo acceder a alimentos saludables y nutritivos por el deterioro de los ingresos. Y el 53,8% contó que alguna vez su hogar se quedó sin comida, un dato que pega fuerte y no deja mucho margen para el chamuyo.
En deudas, el panorama tampoco afloja. El 61,8% tiene algún tipo de deuda financiera, sobre todo con tarjetas de crédito, préstamos de familiares o amigos, particulares y aplicaciones. Como resume el estudio, la deuda ya no es un plan: es la forma de aguantar. ¿Y así cómo no va a quedar picando el fin de mes?

