La pobreza en Argentina volvió a subir en el segundo trimestre de 2026 y alcanzó al 34,4% de la población. Traducido sin vueltas: casi 16,5 millones de personas no llegan a cubrir sus necesidades básicas.
La indigencia también trepó y llegó al 8%, lo que equivale a unos 3,8 millones de habitantes. Los datos salen del cruce de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, procesados por la UCA.
El número viene con otro dato que duele: ya son tres trimestres seguidos de aumento. En un año, alrededor de 1,4 millones de personas pasaron a ser pobres y otras 560.000 cayeron en la indigencia.
El golpe se siente más fuerte entre los chicos. La pobreza alcanzó al 48% de los menores de hasta 17 años, y entre los de 5 a 12 años trepó al 51,4%. O sea, casi uno de cada dos pibes vive en un hogar que no alcanza.
Detrás de esa suba aparecen dos clásicos del desorden: menos trabajo y menos poder de compra. La UCA señaló la pérdida de puestos registrados, el avance de la informalidad y el encarecimiento de alimentos, tarifas y transporte. Así, la plata se va antes de fin de mes y el bolsillo queda pagando, ¿o no?

