La SUBE anda con el motor medio rengueando y dejó a varios pasajeros mirando la pantalla con cara de “¿y ahora?”. Usuarios de distintos puntos del país reportaron fallas para cargar y acreditar saldo.
La propia cuenta oficial del sistema reconoció la movida y habló de intermitencias en el servicio. Según informaron, el problema responde a “inconvenientes técnicos ajenos a SUBE”, que afectan la compra y la acreditación de las cargas.
Donde más se notó el bardo fue en las Terminales Automáticas. Las máquinas dejan consultar el saldo, pero fallan al momento de acreditar recargas hechas antes, algo que también se repitió en otros canales de carga.
Desde el sistema pidieron disculpas por las molestias y recordaron que las cargas electrónicas necesitan acreditarse después. Eso puede hacerse en una Terminal Automática, en colectivos con Carga a Bordo o con la app SUBE en celulares compatibles.
Por ahora, la recomendación es simple: antes de salir, chequear que la plata haya quedado efectivamente cargada. Porque quedarse corto justo arriba del bondi, ya bastante julepe da, ¿no?

